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Coaching empresarial

Cómo salir de tu zona de confort (en la vida y en el trabajo)

La zona de confort es un término bastante conocido entre los emprendedores y el mundo empresarial por varias razones:  Salir de ella no solo es muy beneficioso sino que también es, sin lugar a dudas, una tarea compleja.

Abandonar malos hábitos, formas de pensar o ser requieren de voluntad, motivación y mucho compromiso de tu parte, sobre todo si estás acostumbrado al estado constante de rendimiento sin sentido al riesgo. Así que… ¿Cómo pueden las personas salir de la zona de confort laboral? ¿Cómo pueden motivarse para comenzar el cambio?

Conoce las respuestas a estas y otras interrogantes leyendo este artículo.

¿Qué es la zona de confort?

Debes comenzar comprendiendo que la zona de confort es el estado emocional o físico de comodidad al que solemos acostumbrarnos. Está compuesto, principalmente, por escenarios, rutinas, hábitos y acciones que nos resultan familiares porque suelen repetirse diariamente.

Este estado de comodidad no siempre está ligado a ambientes confortables, (algunos incluso son frustrantes) pero nos aferrarnos a ellos porque nos son conocidos. La zona de confort tiene la característica de impedir que nos expongamos a escenarios desconocidos que nos generan ansiedad, pánico, miedo o cualquier emoción repentina, especialmente si es en público.

Además, estas restricciones mentales no impiden tomar riesgos ante cualquier situación (oportunidades laborales, relaciones personales), trayendo como consecuencia la inconformidad.

A nivel laboral, por otro lado, conlleva a la desmotivación por parte de los empleados, volviendo complicado que realicen su trabajo de forma creativa o eficiente y reduciendo la posibilidad de que asuman nuevos retos y de que quieran explorar sus capacidades para crecer como profesionales (No es necesario mencionar por qué esto es negativo para las empresas).

Por qué es importante salir de la zona de confort: Beneficios

En primer lugar, vivir de forma rutinaria puede hacernos sentir frustrados. A medio o largo plazo, la falta de experiencias nuevas y el tedio que los acompaña puede incluso conducirnos a la depresión y a la indiferencia. Y esto solo a nivel personal.

Pero existen otros otras razones por la que es importante salir de la zona de confort:

  1. Romper con la rutina: La inacción reduce y paraliza tu crecimiento laboral y personal lo que te convertirá en una persona incompetente en todas las áreas de tu vida. Cuando sales de la rutina y miras desde otras perspectivas, aprendes cosas nuevas y conoces formas diferentes de enfrentar tus problemas.
  2. Mejora contínua: Abandonar la zona de confort también significa enfrentarse a nuevas formas de trabajo. Aunque esto genere pánico en algunas personas y empresas, cuando aprendemos e innovamos garantizamos nuestra supervivencia en el mercado laboral.
  3. Además, los cambios de metodología de trabajo ocasionales ayudan a los equipos a estar en forma mentalmente y ser más eficientes.
  4. Capacidad autocrítica: ¿Qué cosas eres capaz de hacer que aún no haces? Una buena forma de desarrollo personal es cuestionarnos a nosotros mismos qué habilidades tenemos que no han sido explotadas o qué habilidades nuestras aún no conocemos. Tal vez sea recomendable que retomes tus viejas pasiones y las mezcles con tu trabajo actual.
  5. Actitud proactiva y motivación instantánea: Exponerse a situaciones nuevas te lleva a recuperar la motivación instantánea.  Acostumbrarnos a estar expuestos y experimentar ayuda a que la mente pueda crear planes sin ningún sesgo para explotar nuestro máximo potencial.

Zona de confort vs Zona de Aprendizaje

Zona de aprendizaje:

  1. Estimula la creatividad: Cuando empezamos a salir de la zona de confort aflora la creatividad. En la zona de aprendizaje necesitamos buscar nuevas formas de realizar las cosas, y cuando nos hemos acostumbrado a ello, nuestra mente se convierte en una fuente de ideas creativas e innovadoras que establece conexiones de forma original.
  2. Los límites se expanden cada vez más:  Una vez fuera de la zona de confort nuestros límites se expanden. Cada vez será más sencillo alcanzar un objetivo, nos tomará menos esfuerzo recibir los cambios y aplicarlos. También seremos capaces de abordar las situaciones nuevas sin tanto nerviosismo, y sacaremos provecho a las oportunidades.
  3. Aumenta la productividad: La zona de confort nos vuelve mediocres. De hecho, no hay nada más negativo para la eficiencia que la comodidad. La ley de Yerkes Dodson habla de que la eficiencia y la productividad van de la mano con la excitación. Es decir, emociones como el nerviosismo y la excitación nos ayudan a ser más productivos.
  4. Prepara para tiempos difíciles: Siempre habrá problemas, estemos fuera de la zona de confort o no, pero si estamos acostumbrado a los cambios y en constante crecimiento podemos enfrentar los problemas de manera más tranquila y consciente.
  5. Emociones positivas : Comenzamos a vivir la vida de una forma que nos permitirá conocer y hacer lo que siempre hemos querido. La frustración y el aburrimiento darán paso a la sensación de sentirnos renovados y competentes.
  6. Autoconfianza: A medida que alcancemos nuestros objetivos comprenderemos que somos más fuerte de lo que creíamos y comenzaremos a darnos el crédito que merecemos, mejorando nuestro autoconcepto.

Para resumir, fuera de la zona de confort permitimos que nos ocurran cosas positivas, probamos nuestros límites y nos damos la oportunidad de tomar decisiones que, más adelante, nos harán sentir bien con nosotros mismos y con el lugar en el que nos encontramos.

Zona de confort:

  1. No hay crecimiento: La rutina nos convierte en personas apáticas, mediocres, no nos esforzamos por crecer ni conocimiento ni sabiduría porque no lo necesitamos.
  2. No se asumen riesgos: Preferimos dejar pasar las oportunidades por miedo a fracasar, buscando excusas para evitar cualquier situación que nos haga sentir ligeramente incómodos.
  3. Estancamiento: Mañana siempre será un día para hacer las cosas, pasará el tiempo y notaremos que en realidad no hemos hecho nada porque hemos procrastinado por temor a emprender acciones que nos expongan ante otros. No avanzamos profesional y personalmente por temor a ser juzgados.

¿Qué puedes hacer para salir de la zona de confort?

Observa en qué punto te encuentras y haz autocrítica

Debes ser consciente sobre tu estado actual. ¿Qué te hace sentir insatisfecho? ¿Qué te gustaría hacer qué no haces ahora? cuando tomamos el tiempo de analizar los hábitos que nos impiden estar donde queremos es más fácil encontrar acciones que los contrarrestan.

La autocrítica debe ser sincera desde todos los ámbitos. No te des menos crédito del que mereces, pero no te sobreexijas, esto podría ser contraproducente.

Márcate objetivos más difíciles, pero realizables

Cuando seas consciente del estado en el que te encuentras, piensa en las metas que te gustaría alcanzar (No importa que sean sencillas o complejas), marca posibles caminos de acción y fija una fecha límite para realizarlas.

Para empezar solo tienes que tomar decisiones sencillas (Hablar a un desconocido, comenzar nuevos hábitos saludables, cambiar de ruta, participar en una reunión de trabajo, aprender un nuevo idioma), hasta que no te sientas preocupado por tomar decisiones más arriesgadas (como cambiar de trabajo o mudarte de país).

Rompe con las excusas

Procura no posponer tus objetivos, no te autocompadezcas ni busques excusas para no realizar tus metas. No importa cuán pequeños sean, coloca todas tus energías en realizarlos en el tiempo establecido. Una vez los hayas cumplido, establece nuevas metas, cumplelas, y así sucesivamente.

La idea principal de estos objetivos es que cada vez tengan un mayor grado de dificultad y que nos ayuden a romper la zona de confort, siempre teniendo en cuenta las ventajas y desventajas que estas tendrán en tu vida (No es positivo salir de la comodidad haciendo cosas que no te gustan o forzándote demasiado).

Sigue formándote

Concilia el trabajo con la formación. Crea hábitos de estudio que ayuden a tu constante crecimiento personal. Desarrolla nuevas habilidades y pon en práctica lo que has aprendido en tu lugar de trabajo, de esta forma también experimentas cosas nuevas en el ámbito laboral.

El internet nos proporciona información ilimitada. En línea existen cursos de todo tipo y para todas las profesiones, solo tienes que organizarte y dedicarte a estudiar algunas horas al dia.

También es importante que asistas a eventos, congresos y conferencias de tu sector profesional, de esta manera no solo estás informado de las novedades de tu nicho, sino que además conoces personas con las que puedes crear conexiones para colaborar en el futuro.

También puedes hacer networking a través de las redes sociales para posicionar tu marca. Comparte información de calidad y crea una comunidad que aporte opiniones o puntos de vista que sirvan de feedback para corregir errores y mejorar. Crea y escribe en un blog, da opiniones en Twitter, hazte notar.

Asume riesgos

Una de las mejores formas de salir de la zona de confort en el trabajo es adoptar una actitud proactiva: Se dinamico, participa con opiniones e ideas en las reuniones. Evita a toda costa pasar desapercibido, mantente participando hasta que las intervenciones sean parte de tu naturaleza. No temas hablar con tus superiores y te tomarán en cuenta para sus proyectores.

¿Cómo motivar a tu equipo para abandonar la zona de confort?

Conseguir un equipo de trabajo eficiente es una de las cosas más difíciles de lograr cuando todos están acostumbrados a desenvolverse solo en una área, por lo que ayudar a crecer a los profesionales debe estar entre nuestras prioridades si queremos ver crecer nuestra empresa.

Para impulsar el desarrollo personal es bueno motivarlos a moverse de su zona de confort, debemos llevarlos a explorar otras áreas y ayudarlos a descubrir algunas de sus capacidades ocultas. Así que… ¿Qué debes hacer?

Motivarlos a comunicar los problemas abiertamente para buscar una solución rápida

Lo mencionamos antes: La ley de Yerkes Dodson dice que la excitación y el rendimiento están relacionados. Esto significa que debes incentivar este tipo de emociones para sacar lo mejor de ellos.

Permíteles expresar los problemas e inconformidades abiertamente, pero también pídeles exponer las posibles soluciones. De esta forma no solo tendrás la solución a los problemas, sino que también les habrás permitido abordar conflictos directamente.

Para conseguir equipos de trabajo eficientes es necesario motivarlos a expresar los problemas e incentivar, a través de la comunicación asertiva, la búsqueda de soluciones de forma rápida.

Fomentar el aprendizaje de nuevas herramientas y procesos de trabajo para ser más eficientes

Constantemente aparecen nuevas técnicas y herramientas de trabajo que los profesionales necesitan conocer para estar actualizados. Indícales que deben a aprender cosas nuevas, impúlsalos a desarrollar nuevas habilidades. Una persona con gustos variados está acostumbrada a pensar fuera del molde, por lo que aportará ideas innovadoras.

Otorgarles responsabilidades que fomenten una actitud proactiva, no sólo tareas que deban hacer

Proponles retos en los que tengan que ponerse a prueba a ellos mismos. De forma sana, incentivalos a dar lo mejor de sí mismos con actividades en las que puedan  tomar decisiones; no solo les asignes tareas que nos les permita tomar la iniciativa o la creatividad.

Los desafíos que rompen su zona de confort laboral los mantienen activos, en tensión, y como mencionamos antes, esto es muy positivo.

Preguntar activamente por su opinión y experiencias

Es normal que muchas personas se cohíban en el ambiente laboral y se limiten a cumplir con sus funciones (Algunos se guardan sus opiniones porque sienten que sus ideas no son buenas o no se toman en cuenta)  por lo que motivarlos a opinar es una buena forma de demostrarles que sus comentarios son valiosos y bien recibidos. Además podrás conocer mejor a las personas de tu equipo, observar sus límites y ayudarlos en aquello en lo que tienen potencial.

Seguimiento y apoyo

Sacar a tu equipo de su zona de confort también implica dedicarles tiempo, mucha paciencia y en ocasiones, dinero. Si necesitas apoyo, puedes recurrir a un equipo de coaching que te orientará a ti y a tu equipo para que consigan trabajar como una máquina bien engrasada.

Los frutos de esta inversión se cosecharán junto al crecimiento de tu empresa.